Trabajadoras de casas particulares pidieron la creación de una tarifa social de transporte
Representantes del sector expusieron ante legisladores la crisis económica que atraviesan debido a que la movilidad consume el 25% de sus salarios. El pedido central consiste en la implementación de una tarifa social que permita afrontar el costo del trasbordo, garantizando así la sostenibilidad de sus empleos.
Durante el transcurso de la última sesión ordinaria, senadores recibieron a representantes de trabajadoras de casas particulares, quienes expusieron el impacto del costo del transporte público en sus ingresos.
Manifestaron que el esquema tarifario actual afecta su estabilidad económica y el cumplimiento de sus tareas laborales diarias y propusieron un anteproyecto para crear una tarifa social destinada al sector.
Del encuentro participaron los senadores, Esteban D’Andrea, Gonzalo Guaymas, Alejandra Navarro, Roque Cornejo, Walter Cruz y Juan Cruz Curá. Por el sector de trabajadoras lo hicieron, Ana Rosa Díaz, Mariela Álvarez, Daniela Guantay, Eugenia Santillán y Mariana Jaime, de la agrupación “Unidas podemos lograrlo”, quienes aclararon que en Salta el sindicato del sector se encuentra acéfalo.
La iniciativa presentada contempla la creación de una Tarifa Social de Transporte que garantice 40 boletos de trasbordo gratuitos por mes. Según la propuesta, los recursos para financiar este beneficio provendrían de fondos provinciales, convenios nacionales, aportes de organismos internacionales y una contribución solidaria del sector minero y energético a través de programas de responsabilidad social empresaria.
Las cifras que fundamentan el pedido indican que organismos como el Banco Mundial y la ONU señalan que ningún trabajador debería gastar más del 10% o 15% de sus ingresos para trasladarse, cuando en Salta se destina el 25% del sueldo solo para ese fin.
Con una realidad marcada por la informalidad y categorías que van desde el cuidado de niños y ancianos hasta tareas de limpieza y jardinería, el costo de más de 100.000 pesos mensuales en pasajes se vuelve una carga imposible de soportar para las casi 20.000 trabajadoras registradas y las miles que aún permanecen trabajando “en negro”, expresaron.
Entre los testimonios las referentes detallaron el agotamiento físico y emocional de quienes cumplen jornadas de 48 horas semanales, muchas veces viajando desde el interior y sin el reconocimiento de viáticos por parte de las patronales.
“Aguantamos maltratos y muchas callan por miedo a perder el trabajo”, explicaron, describiendo como son las 192 horas mensuales de labor, a las que muchas veces se debe sumar emprendimientos propios los fines de semana.
En ese marco, el senador D’Andrea asumió el compromiso de convocar al titular de SAETA, Claudio Mohr para estudiar la viabilidad del pedido.
